27/08/2010
La reforma laboral recibió ayer la aprobación del Senado. El texto no experimentó cambios de calado. Una de las enmiendas más polémicas, que rebaja a 30 días el plazo para que un parado pueda rechazar un curso formativo, salió adelante de forma unánime, gracias a que el PP logró una modificación por la que los servicios públicos de empleo deberán impartir formación relacionada con el perfil y la profesión del desempleado.
Publicado en cincodias.com
La reforma laboral mejorará un poquito a los trabajadores, a los que estén en paro y a los precarios; un poco a las empresas, a las que mejorará la competitividad; y, en general un poco a la economía". Esta fue la poco entusiasta defensa que hizo la senadora socialista Matilde Fernández de la reforma laboral diseñada e impulsada por el PSOE. Y es que la idea general ayer entre los grupos parlamentarios era que "se ha perdido una ocasión única para hacer una verdadera reforma laboral", según palabras del portavoz de CiU, Jordi Casas. El texto está a punto de finalizar su tramitación parlamentaria. Ayer recibió su penúltima aprobación por el Senado, que lo remitió al Congreso donde se saldrá adelante definitivamente el 9 de septiembre.
Los aspectos más importantes incluidos en el texto que llegó de la Cámara Baja, como son los relacionados con la definición de las causas del despido objetivo o la modificación sustancial de las condiciones de trabajo no experimentaron ayer ningún cambio. Si bien se registraron retoques menores, mediante la aprobación de una decena de enmiendas transaccionales, las siete enmiendas del PSOE y otras cuatro de los senadores nacionalistas (PNV y BNG).
Una de las transaccionales que salió adelante fue la referida a la polémica propuesta del PSOE de rebajar de 100 a 30 días el plazo para que un parado pueda rechazar un curso formativo sin ser sancionado. Finalmente, la iniciativa salió adelante, sorpresivamente, de forma unánime; con el apoyo de todos los grupos. Este respaldo se consiguió gracias a que el PSOE admitió la exigencia del PP de incluir en la ley que "las acciones de mejora de la ocupabilidad" del parado a las que se refiere este plazo, "se correspondan con su profesión habitual o sus aptitudes formativas". Los populares interpretan esta novedad como una garantía, hasta ahora inexistente, para que los Servicios Públicos de Empleo (antiguo Inem) estén obligados a adecuar los cursos al perfil del parado.
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