25/02/2010
Amas de casa, mayores de 55 años, jóvenes e inmigrantes compiten por el empleo El aumento de la tasa de paro ha provocado cambios en el perfil de demandante de empleo. Actualmente, las amas de casa y los trabajadores mayores de 55 años han pasado a competir en la búsqueda de trabajo con jóvenes e inmigrantes.
En los dos últimos años se ha duplicado el número de demandantes de empleo. En las oficinas de Adecco, y a través de su web, la demanda de trabajo ha llegado a situarse en el 150% ó 200% en comunidades como Andalucía, Cataluña o Baleares.
Los tradicionales destinatarios de las ofertas de trabajo, como son los jóvenes y los inmigrantes, han pasado a competir con las amas de casa y los trabajadores mayores de 55 años. Además, se ha producido una importante migración del sector de la construcción a la hostelería, a la inversa de lo que ocurrió hace algunos años.
La incorporación del ama de casa a la búsqueda de empleo (con un incremento de más del 150%) ha venido motivada por el aumento del número de hogares en los que todos sus miembros se encuentran en paro (actualmente 1.220.000). En España hay 4.093.000 amas de casa solamente dedicadas a las labores del hogar, cuando hace dos años esta cifra se situaba en 4.572.000 personas, por lo que alrededor de 480.000 se encuentran buscando trabajo.
El perfil es el de una mujer entre 40 y 54 años, con hijos y estudios primarios. Está siendo contratada para acompañamiento escolar, telemarketing, degustación y promoción de productos en grandes superficies, o bien como recepcionistas, secretarias o manipulación de alimentos.
Mayores de 55 años
En cuanto a los mayores de 55 años, en el último trimestre de 2009 sumaban 330.000 parados, de los cuales 142.000 llevan al menos dos años sin empleo. Muchos de ellos son trabajadores con un difícil reciclaje profesional, ya que han desempeñado durante toda su vida un mismo trabajo, en muchos casos muy especializado, además de contar con una baja cualificación.
En el caso de las mujeres, predominan aquellas que han desempeñado labores de limpieza o de manipulación de alimentos, mientras que los hombres han trabajado como mozo de almacén o en la construcción. Por su parte, entre los que cuentan con cualificación predominan los comerciales de la automoción o el sector inmobiliario y las dependientas, que se reciclan en puestos de atención telefónica. También abundan los perfiles administrativos, en su mayor parte mujeres, que se dedicaban a puestos de gestión o secretariado.
Jóvenes e inmigrantes
Por su parte, los jóvenes tienen una tasa de desempleo del 43,8% en 2009. La dificultad de este colectivo radica en su falta de experiencia profesional. Sin embargo, es el grupo que menos dificultades encuentra a la hora de conseguir un empleo, gracias a su flexibilidad.
Antes, los jóvenes buscaban trabajo para costearse sus gastos o financiarse sus estudios, pero actualmente muchos de ellos se ven obligados a aportar dinero a la unidad familiar, por lo que se interesan en una mayor variedad de puestos y también en aquellos de mayor duración, como administrativos, mozos y peones, encuestadores, grabadores de datos o dependientes.
Por último, la tasa de desempleo de los inmigrantes roza el 30%. Es uno de los colectivos a los que más ha afectado la crisis, ya que muchos de ellos proceden de la construcción, la hostelería o logística.
El incremento de la demanda de empleo de este colectivo, según Adecco, es del 60%. Su perfil es el de un hombre de entre 25 y 54 años, con formación básica y procedente de Latinoamérica (principalmente Colombia y Bolivia), o bien rumano proveniente del sector de la construcción.
Es el colectivo más flexible, pues no suelen tener restricciones geográficas, aunque su principal dificultad es el idioma. Suelen desempeñar trabajos como camarero, mozo de carga y descarga, o carretillero.
FUENTE: Adecco